jueves, 13 de abril de 2017

Trabajando las emociones

¿A qué edad comienza un niño a conocer sus emociones? Creo que son muchas las investigaciones a tal efecto, pero mi respuesta es clara: depende del niño. No hay más que fijarnos en nosotros mismos, adultos, formados y en continuo desarrollo y aún así hay días que no sabes lo que te pasa. Si eso nos  pasa a nosotros, qué no le pasará a un niño de Primaria. 

Esto fue lo que le planteé a la profesora un día; le dije que me parecía que deberíamos incluir el trabajo de las emociones en el aula, ayudar a que los alumnos supieran entender lo que les pasaba y más adelante ponerle nombre.
Para comenzar a trabajar, establecimos los objetivos que queríamos conseguir y partimos de la base de que no podíamos comenzar directamente a explicar las emociones y a hablar sobre ellas. Debíamos iniciar con el paso previo de reconocer aquello que nos pasa aunque a veces no sepamos nombrarlo. 

Para ello, utilizamos el libro "El monstruo de los colores" disponible en versión audiovisual en la plataforma Youtube. De este modo, le dimos a los alumnos una herramienta sencilla y agradable para trabajar las emociones: los colores. Tras el visionado del cuento, pedimos a los alumnos que dibujaran su propio monstruo y lo colorearan de acuerdo al patrón que habían visto. Esta actividad se repitió cada viernes durante un mes, de modo que la profesora tenía un feedback de cómo sus alumnos se iban a casa y además de que poco a poco eran capaces de reconocer más "colores" en su interior.


alekara.blogspot.com

Otra actividad que implementamos fue la lectura en asamblea del libro"Emocionario" de Cristina Nuñez y Rafael R. Varcárcel, en el que se recoge un diccionario de las emociones y un recorrido a través de ellas. Junto con la lectura de una de ellas, abríamos un espacio de diálogo, preguntas, reflexiones... en los que poder fomentar la importancia de hablar sobre lo que cada uno siente y el respeto hacia los compañeros en la expresión de sus emociones.



Un recurso que a mi me gustó especialmente fue el cinefórum: a través de la película de Disney Pixar "Del Revés" aprovechamos para seguir trabajando nuestro cometido en un día de lluvia previos a las vacaciones de Navidad. Tras el visionado de la película, mantuvimos una pequeña charla-reflexión acerca de la importancia de expresar lo que sentimos y de confiar en los demás.



Y como recurso final, en una zona del aula hemos creado un "Emociómetro". En él, los alumnos pueden expresar como se sienten en cada momento cambiando la pinza de su nombre al lugar correspondiente.
 

Ha sido una experiencia muy importante en el desarrollo de mis prácticas y que me ha dado un gran conocimiento de cómo gestionar en el aula un tema tan complicado pero a la vez tan necesario. 

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